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The beauty of the world [Priv.]

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The beauty of the world [Priv.]

Mensaje por Enkidu el Jue Jul 05, 2018 5:43 pm

Recuerdo del primer mensaje :

LONDRES
– Priv. Gilgamesh.





¿Qué había estado sucediendo?

No tenía realmente recuerdos claros de todo. Y probablemente tampoco deseaba hurgar demasiado en sus recuerdos para poder llegar más lejos, en los últimos momentos de su vida quizás. Eran recuerdos que, realmente habría preferido dejar vagar en una parte ajena de su mente pues si bien era un ser hecho de barro, la humanidad seguía corriendo por sus venas desde aquél entonces, los sentimientos, tanto alegres como tristes, resonaban en él como lo hacía la misma naturaleza. Pero debía recordar ¿Cierto? Lo que había sucedido, los sucesos que acontecieron después de aquello, su vida avanzando como un alma atrapada en algo mucho mayor que su propio tiempo, su propia, corta, historia.

No se percató de hecho, cuando fue el preciso momento en que aquella luz lo engulló ¿pero de donde? Tampoco se percató del cambio de escenario, de lo que ante él se estaba empezando a mostrar. Eventualmente la misma luz se manifestó en un lugar diferente, en el mundo de los vivos, allí donde los humanos respiraban y seguían con sus vidas diarias con la mayor tranquilidad posible. Y allí, en medio de una noche Londinense cualquiera, un haz de luz se manifestó bajo la enormidad de un puente, quizás la suerte quiso que nadie prestara su atención en ese preciso instante, en ese preciso lugar, o que las horas fuesen demasiado altas como para que alguien mirara con atención un punto cualquiera, poco importante. O probablemente, si alguien lo hubiese visto, lo habría considerado un relámpago golpeando contra algo de metal; despuús de todo el cielo amenazaba por llorar.

Pero no; realmente no fue así. Cuando aquél destello desapareció, allí, en medio de la nada dejó una figura humanoide, probablemente su propio atuendo permitía que resaltara en medio de la oscuridad. Bata blanca que se balanceaba ante cada soplar de viento y un largo y liso cabello color verde; sí, probablemente aquello fuese lo que más llamara la atención: cabello verde, evocando la hierba del bosque, las hojas en los árboles más jóvenes. La pequeña figura, delgada, de ropa demasiado holgada como para poder diferenciar a ciencia cierta si se trataba de un hombre o de una mujer abrió los ojos con calma, igual de verdes que su propio cabello. Y fue allí que se apoderó de él el desconcierto. Pasada la sorpresa inicial de verse en un lugar diferente al Trono de los Héroes, se apoderó de él la sorpresa de encontrarse en un lugar desconocido.

Probablemente movido por la inocente emoción de quizás estar nuevamente en Uruk, o la misma curiosidad latente de un ser con emociones, apresuró sus pasos descalzos para salir de debajo de aquél puente y buscar algo, cualquier cosa, que pudiese servirle de indicio. Pero no encontró necesariamente lo que buscaba, ante él, palacios oscuros se levantaban hasta tocar el cielo y al lado, un monumento aún más alto resplandecía en la noche, el Big Ben era algo que, siquiera en sus más extrañas imaginaciones habría llegado a ver. Maravillado y desconcertado a partes iguales, pero sin querer reflejar demasiado en sus facciones, volvió a moverse.

Apresuró el paso hasta casi convertirlos en una pequeña carrera, subió los escalones de dos en dos y volvió a parar de golpe, realmente en un lugar erróneo. Había escuchado algo, un sonido particular, que a nada se asemejaba a lo que alguna vez había oído y ante él, unas cajas de metal con ruedas pasaron disparadas, tan rápido que incluso eran capaces de generar viento. Entreabrió sus labios, casi como si desease decir algo, pero no fue así, solo calló nuevamente, sin encontrar realmente palabra que fuese digna de decir.

Frunció el ceño en escuchar un pitido a su lado, y al voltear su mirada, una de aquellas cajas de metal tan desconocidas para él se dirigían en su dirección, incapaces probablemente de frenar ante su repentina aparición. No lo culpen pero, las normas de tráfico no eran algo que pudiese entender así como si nada. Aunque sí podía ser cierto que, una presencia inminente le pareció sentir no muy lejos de allí.

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Re: The beauty of the world [Priv.]

Mensaje por Gilgamesh el Jue Jul 05, 2018 7:04 pm

-Tanto tú como yo hemos sido llamados a este mundo una vez más, no hay forma de que no celebremos eso. La Epopeya más antigua de la historia se escribirá de nuevo... si fue el grial, los dioses o el mismo destino el que nos ha unido una vez más, creo que importa poco la razón por la cual brindar, Enkidu. Soy realmente feliz de tenerte a mi lado una vez más, sin diosas locas que manden animales... o sin guardianes estúpidos que se molestan porque uno se quiere hacer con la madera de un árbol.

Historia, divina historia la que fue testigo de las grandes aventura que pasaron esos dos hasta que sus caminos se vieron forzados a separarse por caprichos de los dioses resentidos. Irónicamente los dioses habían creado a su amigo para eliminar al Rey de Héroes, sin embargo no había salido de acuerdo a sus planes, al punto en el que ellos dos desataron su furia matando a uno de los dos. Sí, Gilgamesh en su momento fue lastimado con la muerte de su amigo, sin embargo, hasta ahí terminaba sus memorias. ¿Por qué? Curiosamente, la historia de un héroe se remontaba y delimitaba hasta el momento en el que él fue invocado. Si hubiese sido llamado al mundo como niño, posiblemente no reconocería a su amigo, ya que su historia sería posterior a ello. Las últimas memorias que tiene de su vida, al menos en ese momento eran las peores que podría haber experimentado. El ver morir a su amigo frente a sus ojos sin poder hacer nada. Derramando lágrimas y lamentándose por la pérdida de Enkidu.

-Pareciera que tú me influenciaste con respecto a los humanos y en agradecimiento yo te inculqué el gusto por la bebida. Al parecer fue un intercambio en el cual tú saliste con la mejor parte del trato, Enkidu. Un Rey siempre debe atender con gran orgullo a sus invitados... y tú esta noche y por el resto de nuestra existencia, eres mi invitado de honor.

Al decir aquello alzó un poco su copa mientras sus orbes carmesí se cerraron, fue que casi de manera instantánea llevó su propia copa hasta sus labios para así poder darse el lujo de poder degustar aquella fina y exquisita bebida mediante un sorbo. Una fina, sincera y tranquila sonrisa se dibujó en sus labios, aquello le había encantado, estaba realmente satisfecho con ello, a final de cuentas no podría pedir un momento más perfecto, sin embargo cuando sus ojos se entreabrieron, su mirada parecía perdida en sus propios pensamientos. De alguna manera, aquella mujer había venido a su cabeza. Ya habían sido varios días que no sabía nada de ella o inclusive, que ella no lo llamaba. Le gustase admitirlo o no, su vida ahora también pertenecía a ella. Era extraño ver a Gilgamesh en esa situación, extremadamente extraño que él se interesase tanto en una mortal como para llegar a tener ese tipo de expresión en su rostro.

-Algunos creen que soy un tirano, creo que solo tú has podido observar mi verdadera naturaleza, a final de cuentas eres la persona que más aprecio... tú cuando me conociste supiste de inmediato que mi corazón le pertenecía a mi pueblo y a mi gente... incluso en la historia que han escrito de nosotros dicen que yo era un tirano, es curioso como la historia se va retorciendo cada vez más. Incluso algunos insolentes creen que por vivir en épocas posteriores a la nuestra, tienen el derecho de decir que soy el Rey olvidado. ¡Fuhahahahaha! De verdad que los seres inferiores no entienden, Enkidu. Tal lo era en nuestra época y tal lo es ahora. No creo que sea miedo lo que sientan, amigo mío. Creo que simplemente tratan de ponerse al nivel en el que estamos tú y yo para no sentirse inferiores, ya que si lo admitieran, sus orgullos como héroes y reyes se vería mancillado, ¿no lo crees?

Negó con la cabeza un par de veces para después volver a dar un trago a su copa, solo que esta vez el trago fue un poco más grande a comparación del primero que le había dado. Sus palabras iban llenas de verdad, pero también con algo de nostalgia en su ser, realmente no podía dejar de pensar en aquella mujer, tanto que sentía que se nublaba su juicio con respecto a las respuestas que le daba a su amigo.

-Me pregunto qué estará haciendo ahora...


Dijo en un leve murmuro con un tono y un volumen que casi era imperceptible, sin embargo, se venía claramente sus labios moverse conforme musitó aquello último.

_________________



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Re: The beauty of the world [Priv.]

Mensaje por Enkidu el Lun Jul 09, 2018 7:39 pm

Cerró los ojos, la sonrisa siguió vigente en sus facciones— Tus palabras siguen honrándome, viejo amigo. Lo hacían entonces, lo hacen ahora, eso no cambió —Admitió con calma.

Siempre se había preguntado como podía ser eso así: alguien tan particular como Gilgamesh lo había aceptado, le había hecho parte de su propia familia, le había enseñado tantas cosas... Y él, una mera herramienta del cielo, a pesar de saber que debía de odiar a muerte al rey tiránico, rió y aceptó que aquella amistad se forjara a partir de lo prohibido. Bajó por un instante la mirada hacia la copa de vino.

Y se preguntó si realmente las cosas eran como él decía: oh, siempre había tenido la manía de ir en contra de los designios de su rey, después de todo, era ese tipo de persona, totalmente sincero, sin motivos de ocultar algo, o de causarle un mal. Rió en bajo, una risa que, de haber sido mayor se notaría el ligero tono descomunal que poseía— Exageras, Gil. Soy solo una reliquia más de tu gran tesorería —Esa era la verdad absoluta en la que él confiaba.

Tras levantar la copa a la par que el monarca, la llevó a sus labios, le dio un ligero trago, saboreando. El cosquilleo del alcohol, el sabor de las uvas trabajadas y trabajadas aún más. El sabor de la amistad... Aquél nostálgico sentimiento que hacía tanto no sentía. Fue ahí que esbozó una sonrisa también, inclinándose solo un poco hacia atrás, justo para poder apoyar una mano en el suelo detrás suyo y mantener el equilibrio. Bajó un poco la copa, pero no borró la calmada sonrisa de sus labios.

Pero fue ante el discurso del rey que se movió. Se cruzó de piernas, y apoyó la copa en el suelo ante él, solo para así poder levantar la mirada hacia la de él. Negó con cierta diversión— No me considero superiores a ellos, Gil —Porque, volvería a repetirlo, pero era solo una herramienta de los cielos— Y quizás sea por eso mismo que te consideren tirano —Y se encogió de hombros— ¿Por qué no intentas hacerte amigo de ellos también? —Inquirió en un final. Ladeó hacia un costado su rostro, lo suficiente como para que parte de sus cabellos, aquellos que no estaban recogidos en una colita, se balancearan.

Pero en un final asintió. Volvió a tomar la copa y a darle un trago a su contenido. Le gustaba el vino y todo por culpa de aquél monarca— Aunque... A veces actúan como si les gustase sufrir... —Y ahí sí, en medio de su desconcierto frunció ligeramente el entrecejo. Los humanos debían de saber cuales eran sus límites y aun así... Iban incluso contra un medio Dios, contra un personaje como el rey de los héroes.

Levantó su mirada hacia él, probablemente porque era lo que era, porque estaba acostumbrado a vivir entre animales, porque no era humano. Pero entendió el susurro de Gilgamesh, leyó sus labios y al final sonrió. Así que era eso... Que triste destino el de ellos, aquellos que habían muerto y estaban nuevamente entre los vivos. Aquellos que estaban destinados a desaparecer y dejar solo recuerdos. Se inclinó un poco al frente y junto a él, extendió su brazo también. Rozó el antebrazo del rey en un mero gesto para llamar su atención y cuando lo logró, volvió a tomar asiento, a despegar el gesto.

¿Por qué no vas a descubrirlo? —Inquirió en bajo, con suavidad— Deberías hacer lo que se te antoje, mi señor... —Ensanchó su sonrisa solo un poco— puedo acompañarte si lo deseas... —Calló un momento y lo observó. Fijamente, curioso, casi como si estuviese buscando algo en aquellos dorados ojos como el oro líquido— ¿no crees que podría ser agradable? Volver a juntarnos otra vez así, bebiendo y riendo despreocupadamente... ¿Y si la próxima vez invitamos a tu Master también? —Era una persona importante para Gil... ¿Cierto?

_________________


ENKIDU ✦ LANCER
I Wanted To Keep Seeing The World Together With You

¡¡Muchas gracias por la hermosa firma, Gil!! ♥️

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Re: The beauty of the world [Priv.]

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